Posteado por: bosquedealimentos | 13 junio 2010

Las frutas desecadas


Aportado por Hugo

Una vez empiezan a madurar los frutos en nuestro bosque, nos encontramos fácilmente con más cantidad de la que podemos comer, mucha de la cual podemos convertir en mermeladas y jaleas, pero la fruta seca es un alimento superior.

Empezamos el año secando moras de árbol, donde la variedad blanca es la mejor para secar, simplemente expuestas al sol, y en cuestión de 2 o 3 días quedarán totalmente secas. Después de las moras, los nísperos una vez pelados y deshuesados se deshidratan rapidísimamente, y también las cerezas se secan enteras y a veces incluso bajo el árbol. Les siguen los albaricoques, que son cortados por la mitad, deshuesados y escaldados en agua unos minutos, y finalmente puestos con la cara cortada hacia arriba para su secado. Las peras una vez peladas y deshuesadas se secan en trozos grandes, y ya estamos a mitad de verano donde empiezan los primeros higos ideales para secar, porque todo higo que no se seque antes de las primeras lluvias no nos servirá, para ello casi todas las variedades blancas son buenas y los secamos a pleno sol con el rabo hacia arriba, aplanándolos con los dedos para que saquen la poca agua que tengan. Conforme se van secando los higos, al mismo tiempo secamos claudias y prunas después de un breve escaldado, secándose mucho mejor abiertas por la mitad.

Al mismo tiempo empiezan las uvas primero las sin pepitas y enseguida las del moscatel, escaldando todas ellas en más o menos tiempo,  dependiendo del grosor de su piel, formando en ella pequeñas grietas que ayudan a su deshidratación. Otro fruto de esta época, son los azufaifos o xinxols (como se llaman en Valencia), que una vez recogidos se secan al sol con suma facilidad, a veces incluso en el propio suelo de el árbol, y tras el secado los meteremos en botes herméticos,  congelándolos un par de días o hirviéndolos al baño maría, y en el caso de hervirlos aparte de desparasitarlos los dejaríamos envasados al vacío. Para los crudívoros otra opción es hermetizar los botes con una maquina de vacío .

Si cogemos práctica con esto del secado y nos encontramos con más fruta seca de la que nos apetece comer, aquí va una receta que yo llamo el pan del bosque:

En igual medida troceamos orejones de albaricoque, higos, ciruelas, pasas y xinxols. Añadimos un poco de agua, mejor si es mistela y mucho mejor jalea de higo, en definitiva algo de líquido para humedecer las frutas secas. Lo dejamos reposar unas horas y después añadimos almendras, nueces, avellanas, etc, en una proporción de una tercera parte del volumen ya añadido más o menos. Aderezamos con ralladura de limón o anisitos (semillas de anís), y le echamos un puñado de harina y lo amasamos bien (lo ideal seria harina de castañas para no salir del bosque). Al final debe quedar una masa pegajosa pero no líquida, la cual horneamos 10 o 15 minutos para que se cueza bien la harina y listo, ya nunca más temeréis al hambre o al frío.

*. Nota: Aunque para el secado solo es necesaria la luz solar directa, es preferible disponer de una estructura cerrada con un cristal o plástico, para proteger la fruta de insectos, polvo, lluvia o cualquier cosa que pudiera perjudicar el secado.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: